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Val’Quirico, o como escaparse a la toscana a menos de 2 horas de la cdmx

La primera vez que escuche sobre Val’Quirico, hace un par de años, me sonó a algo muy extraño. ¿Un pueblo toscano en medio de Tlaxcala? Si, definitivamente sonaba raro. No escuche más hasta hace poco, cuando tuve la oportunidad de conocer a Alejandro Fernández, una de las primeras personas en creer en el proyecto de Val’Quirico y hoy el hotelero detrás de Villa Toscana.

Val’Quirico se concibió por tres socios como un proyecto residencial hace unos 6 años. La idea era crear una comunidad para vivir, con un pueblito al centro; un lugar dónde hacer las compras y poder salir por un café o a un restaurante. La ubicación, una gran parte de la Ex Hacienda Santa Águeda, un antiguo rancho lechero del periodo del Porfiriato, del cuál aún se conservan casi todos los edificios originales, y dentro de Val’Quirico, varios muros e incluso secciones enteras restauradas para adecuarlas al proyecto actual.

La inspiración para este fraccionamiento con pueblito fue San Quirico, una comuna en la provincia de Siena, en la Toscana. No es tarea fácil traer el estilo y la historia de otro país y recrearlo exitosamente, por lo que varios de los arquitectos, maestros y demás personal de construcción fueron directamente a San Quirico a estudiar las técnicas necesarias para lograrlo. Con una finísima atención al detalle, surgió entre los muros de la ex-hacienda lo que hoy es Val’Quirico: un pueblito que originalmente pretendía darle servicio al fraccionamiento pero que resultó ser tan bello que en menos de un par de años se convirtió en un increíble destino turístico.

¿Qué hay en Val’Quirico?

Este es un pueblito para pueblear, si me disculpan la redundancia. Desde que llegamos al estacionamiento para dejar el coche por el fin de semana, ya que Val’Quirico es peatonal, sentimos una desconexión con el estilo de vida citadino. Te recoge un carrito de golf, para llevarte por un mini-tour inicial. El acceso al pueblito esta reservado únicamente para los residentes y visitantes, y el complejo está completamente bardeado, así que es un poco como entrar a una pequeña ciudad medieval, con sus murallas, aunque modernas.

Desde que entras te das cuenta que aquí se viene a pasarla bien, relajado. Todas las plantas bajas de los edificios tienen cafés, restaurantes o boutiques, mientras que en la parte alta están las residencias. Entre callecitas, se asoman varias plazuelas con quioscos dónde se instalan distintos músicos a diferentes horas del día; en Val’Quirico la música es muy importante y casi en cualquier parte escuchas a alguno de sus talentosos artistas alegrando el día.

Nos instalamos en nuestra habitación en Villa Toscana, dónde Alejandro y Jessica nos reciben para comenzar el recorrido por el zócalo, la plaza más grande del pueblo. Después nos dirigimos a comer a Otello, uno de los 17 restaurantes en Val’Quirico. Su oferta es comida tradicional italiana. Imperdibles, las vieiras gratinadas o la pasta Otello, de hongos con crema.

Seguimos nuestro recorrido con un buen paseo por el pueblo, a paso lento, no por flojos pero porque cada rincón ofrece una oportunidad nueva para hacer una foto más linda que la anterior. Nos podríamos pasar horas platicando y observando los detalles de las callejuelas y los edificios, pero nos espera Erika Orozco en el centro ecuestre, otro de los atractivos más bonitos de Val’Quirico.

Construidas también en el estilo toscano, las caballerizas son bellísimas, con toques que adornan a sus residentes equinos como faroles antiguos o puertas tradicionales de madera. De aquí, puedes iniciar un recorrido por Val’Quirico a caballo (para el deleite de todos los turistas, quienes sin duda te tomarán un par de fotos) o salir al campo si el clima lo permite. Para chicos y grandes, Erika también da clases de adiestramiento, la mejor manera de descubrir el arte ecuestre.

Ya de regreso, puedes hacer otra de las variadas actividades del pueblo: hay tiro con arco, una jaula de bateo de baseball, un santuario de aves que rescata búhos y águilas, un escape room, sesiones de fotografía de época, renta de bicis, y para los más pequeños, carricoches antiguos, un carrousel, y una ludoteca.

Si lo tuyo se queda más en lo gastronómico, opta por beber y picar algo en uno de los 6 bares, dónde te acompañará nuevamente la música en vivo. Como a nosotros nos espera un buen desayuno, solamente disfrutamos de unas cuantas canciones y un par de cervezas antes de dormir.

La mañana nos recibe llena de bruma y lluviosa, haciéndonos sentir aún más en la toscana. Cargamos pilas con el desayuno de Coppelia; un sandwich de waffles con tocino, huevo revuelto, jamón y papás a la francesa. Food porn puro, delicioso y perfecto para este clima.

Volvemos a recorrer el pueblito esta vez con bastante tiempo para descubrir un par de plazas nuevas y hacer unas cuantas compras en las boutiques, igual de encantadoras que el resto de Val’Quirico. Hay desde un pequeño espacio dedicado a la lavanda, con jabones artesanales, cojines y velas, hasta tiendas de sombreros, que por cierto son un ícono de Val’Quirico.

Después de varias sesiones de fotos por los rincones del pueblo, nos sentamos a disfrutar de un vermut en Nuc, restaurante también italiano pero contemporáneo. No dejes de pedir el Nuc de la casa, con vermut blanco, o rojo si lo prefieres un poco más amargo.

Aquí en Nuc, frente al carrousel y con el quiosco de música en frente, Francisco Villegas, encargado de toda la oferta gastronómica del pueblo, nos platica un poco sobre la importancia del servicio en Val’Quirico y sobre los diferentes bares y restaurantes, con opciones para todos los paladares. Aquí hay mexicano, español, argentino, casual, elegante, para niños…y obviamente, italiano, como el delicioso menú de Nuc.

De entrada probamos una ensalada de pulpo, fresca y perfecta para comenzar. También picamos una tapa de pera con camarones, acompañadas ambas de un vino blanco siciliano. Seguimos con un festín de pastas: un spaghetti all’assessina, crujiente por fuera y con una bolita de burrata encima, un tagliatelle con camarones al vino blanco, y por último la estrella de las pastas de la casa; el farfalle di Nuria, con pistaches, crema y carne molida.

Pensarían que después de tanta pasta ya no nos cabe el postre, pero como es bien sabido, ese tiene su propio estómago, y menos mal, porqué es difícil escoger cual es el más rico de los dos que probamos; el fagotino, crepa rellena de queso mascarpones con frutos secos, o el marchese, un tipo de helado de caramelo.

¿Dónde quedarse en Val Quirico?

Val’Quirico es perfecto para escaparse un fin de semana y quedarse en Villa Toscana. Este hotel boutique comenzó como el departamento de la mamá de Alejandro, que curiosamente fue la primer persona en vivir en el desarrollo. No paso mucho para que amigos y familia le comenzarán a pedir prestado el departamento, un loft detrás de unas encantadoras escaleras como de casita de muñecas, y fue así como surgió la idea del hotel.

Hoy Villa Toscana cuenta con 14 habitaciones, repartidas entre varios edificios por Val’Quirico. Hay opciones para todos los viajeros: lofts completos para familias, habitaciones king size para parejas y cuartos dobles para grupos mixtos. Cada una de las habitaciones es distinta y está decorada en un estilo ecléctico por Jessica, esposa de Alejandro, con un toque único para cada cuarto; tal vez una chimenea, un mueble artesanal o una pieza de arte original.

Cuando llegas, te dan la llave de tu edificio en recepción, y así te sientes como si de verdad tuvieras tu cuarto en un pueblito antiguo, esperándote arriba de alguna boutique o simpático café. Si te cansas de pasear, Villa Toscana también puede ofrecerte room service de casi cualquiera de los restaurantes o cafés de Val’Quirico, e incluso consentirte con una botella de vino y una tabla de quesos en tu terraza o balcón.

¿Dónde está Val’Quirico?

Val’Quirico está en Tlaxcala, a un costado de la carretera México- Puebla. Dependiendo de que parte de la ciudad salgas (y del tráfico…), está aproximadamente a 1.5 horas de la ciudad de México.

Toma nota

Val’Quirico

Carretera a Xoxtla, Sta Isabel Tetlatlahuca Km. 2, 90710 Nativitas, TLAX Santa María Nativitas

Villa Toscana

Instagram: @villatoscanavalquirico
Web: villatoscana.mx

Acerca del autor

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Editora del arte del buen vivir; bloguera apasionada del buen comer, todo lo boutique, hoteles, interiorismo, las terrazas soleadas y todos los animales.

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