¡Morelia cumple años! Anécdotas de su historia
En Morelia, mayo es un mes de celebración; festejamos el aniversario de nuestra ciudad, sin duda una de las más hermosas de México. Fundada en el siglo XVI, el 18 de mayo de 1541, en lo que fue el valle de Guayangareo, con el fin de crear una ciudad para los españoles en la época del Virrey Don Antonio de Mendoza. Esta ciudad, considerada como Patrimonio de la Humanidad desde 1991, ha ostentado tres nombres. En un principio, a Guayangareo se le consideraba como un pueblo, hasta que en 1578 cambió de nombre a Valladolid de Michoacán, trasladándose también la sede episcopal que se encontraba en Pátzcuaro. Para 1828, después de la Independencia de México, cambió de nombre a Morelia, en honor del Generalísimo Don José María Morelos y Pavón.

La ciudad de la cantera rosa: riqueza arquitectónica
Morelia es una ciudad que cautiva a quien la visita, y la cantera rosa es un distintivo de su arquitectura, siendo conocida como la ciudad de la cantera rosa. Pasear por Morelia es un deleite, es como caminar por un libro de historia, donde cada edificio te cuenta secretos de épocas pasadas, con diferentes estilos arquitectónicos que son un testimonio del pasado.
Hace unos días tuve la oportunidad de participar en la fijación del Bando Solemne con las actividades por el 483 aniversario de la fundación de Morelia. A pesar de ser moreliana de nacimiento y de que siempre me he sentido orgullosa de mi ciudad, caminar en esa fresca mañana sin el bullicio habitual y bajo la luz del sol que se filtraba entre los edificios fue una experiencia memorable que me permitió admirar su imponente belleza arquitectónica de una forma diferente.
Es impresionante la riqueza arquitectónica de la ciudad; en cada construcción del centro histórico saltan a la vista pequeños detalles de cantera, y cada uno de estos elementos nos cuenta una historia. Elaboradas en aquella época gracias a los artesanos y canteros que construyeron estos majestuosos edificios que siguen inspirando a artistas y arquitectos de todo el mundo.


Esta experiencia me permitió establecer una conexión profunda con mi ciudad y adentrarme en un viaje por el tiempo que me transportó por diferentes épocas. Siendo moreliana y descendiente de familias morelianas que han vivido aquí por generaciones, la experiencia se volvió fascinante, imaginando a mis antepasados desfilando por la imponente Avenida Madero en diferentes épocas.
Grandes morelianos y morelianas
Sin duda, recorrer el centro histórico de Morelia te hace pensar en la trascendencia que han tenido tantos morelianos y morelianas en diversos ámbitos a lo largo de los siglos y su gran impacto en la vida de México. Destacando, por supuesto, personajes que han hecho historia como Doña Josefa Ortiz de Domínguez y Don José María Morelos y Pavón.
Lo mismo te ocurre al entrar en diferentes inmuebles, donde pareciera que las paredes susurran historias y podemos imaginar a nuestros antepasados viviendo su vida cotidiana y, desde luego, sentir la presencia de ilustres personajes que habitaron nuestra ciudad; en lugares tan importantes como la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, donde han estudiado mentes brillantes que han dejado una huella imborrable en la historia de México.
Terminado el acto del Bando Solemne, procedí a dirigirme a mi auto, recorriendo la Calle de Galeana donde se encuentra el Consejo Ciudadano al que me enorgullezco de pertenecer y el barrio de la Soterraña. Curiosamente, son el barrio y la calle donde nació y creció mi papá, Benigno Pedraza. Recorrer estas calles hace que vuelvan a mi memoria anécdotas que me hacen navegar por un mar de recuerdos y me permiten conectar con mis raíces.
Las pláticas familiares que hemos tenido por generaciones cobran vida, permitiéndonos ir tejiendo una narrativa de la vida de la ciudad que se ha vivido por generaciones y que compartimos con nuestros amigos cuando visitamos el centro de la ciudad. Sin duda, nuestra mente se transporta en el tiempo.
Hace algunos días, en medio de una amena charla familiar, donde las historias del pasado cobraban vida y por supuesto hablábamos de cómo era la vida en el centro histórico y el tema de la charrería no podría faltar al haber sido mi abuelo Nahum Pedraza López, uno de los fundadores de la Asociación de Charros de Morelia hace más de cien años. De pronto, la conversación nos llevó a una época fascinante de la ciudad, en la que mi familia paterna tuvo el privilegio de presenciar en primera fila el momento en que Hollywood volteó su mirada hacia Morelia, convirtiéndola en escenario de grandes producciones cinematográficas.


Morelia y Hollywood
En aquella época, para varias de estas películas se necesitaron caballos y para los protagonistas acudieron a mi abuelo Nahum Pedraza, para que les facilitara sus caballos. En especial, en “El Capitán de Castilla”, filmada en 1947, donde se utilizaron un buen número de caballos, el personaje de Hernán Cortés, interpretado por César Romero, utilizaba el caballo rosillo de mi abuelo y Tyrone Power, que interpretaba al protagonista de la película que era Pedro de Vargas, montaba el caballo de mi papá.
Esta película, que estuvo nominada a un Oscar por mejor banda sonora, se desarrolla en el siglo XVI, mostrando diferentes espacios de Morelia, en especial la Calzada Fray Antonio de San Miguel y varias de sus casonas, el acueducto en la zona donde Villalongín, así como la Ex Hacienda del Rincón, que hoy forma parte de lo que es el Club Campestre.
La película se desarrolla durante la época de la conquista y también se pueden observar varios paisajes muy representativos de Michoacán, como el Volcán Paricutín y la Cascada de La Tzararacua. Pero volviendo a nuestro tema que es Morelia, es muy emocionante observar los diferentes espacios de la ciudad.
El Capitán de Castilla fue una de varias películas de Hollywood que se filmaron en Morelia; también se filmó Fiesta (The Sun also Rises 1957), donde utilizaron diferentes escenarios del centro histórico, así como las instalaciones del Rancho del Charro. Mientras mi tía Prici Pedraza me contaba estas historias, de pronto surgió mi interrogante sobre lo que sucedía en Morelia durante esas filmaciones. Me comentó que la vida era muy tranquila en aquella época y algo que se notaba y gustaba a los actores era cómo podían convivir con los morelianos que llevaban a cabo su vida cotidiana, recibiendo a los actores con entusiasmo y respeto sin acosarlos ni invadir su privacidad. En aquella época, una de las principales actividades de esparcimiento era dar la vuelta en la Plaza de Armas y durante las filmaciones los actores paseaban en sus ratos libres, confundiéndose entre los morelianos.
De repente, surgió una anécdota surrealista del baúl de los recuerdos de mi tía. En aquel entonces, en el centro histórico existía una tienda de ultramarinos llamada “La Alejandría”, que vendía productos de alta gama. Mi tía cuenta que era el único lugar donde se podían encontrar ciertos productos de importación. Ella estaba en la caja lista para pagar cuando, de pronto, a su lado se encontraba esperando su turno para ser atendido Gregory Peck, quien se encontraba filmando la película de vaqueros “Los Bravados (1958)” en Tarímbaro, una localidad cercana a Morelia. Con asombro, mi tía, fanática del cine, no dudó en pedirle su autógrafo. Sin embargo, al no contar con papel, en un gesto de espontaneidad, se quitó el cinturón y se lo dio al legendario actor para que lo firmara. Gregory Peck no solo aceptó su petición, sino que además conversó brevemente con mi tía, siendo un ejemplo de la calidad de relación que se llevaba a cabo entre los actores y los morelianos. Tyrone Power también se suma a la lista de actores que saludaron a mi tía durante su estancia en Morelia, pero sobre todo recuerda con orgullo que montaba el caballo de su hermano. La lista de actores que visitaron en aquella época dorada con filmaciones de Hollywood la ciudad de Morelia incluye a actores como Ava Gardner, Errol Flynn o Lana Turner.
De esa época maravillosa llena de anécdotas, nos queda un grato recuerdo. Afortunadamente, Morelia ha retomado su espacio en el mundo del cine con el renombrado Festival de Cine de Morelia, que se realiza desde el 2002, haciendo que regresen a nuestra ciudad grandes estrellas del cine mundial. Recientemente se formó la comisión fílmica para promocionar nuevamente a Morelia para la realización de producciones cinematográficas. Te invito a descubrir Morelia; en nuestra ciudad, notarás que el pasado y el presente se encuentran en un diálogo constante. Una ciudad que te atrapa y de la cual los morelianos somos orgullosos guardianes. Déjate cautivar por su singular encanto, camina por sus calles, saborea su gastronomía, vive y siente la energía que emana en cada rincón. ¡Prepárate para vivir una experiencia que te cautivará!

Con esta prosa tan amena y deliciosa como todos los articulos que nos regalas Margarita, no hay quién se abstenga de ir a la señorial Morelia.
MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!
Qué relato tan fantástico de una parte de la historia de Morelia a través de los ojos de una de sus vástagas. Muchas gracias, Magui, por compartir.