48 horas en Cholula, Puebla – Guía de viaje
Sin duda, Cholula se ha convertido en uno de los destinos que más está creciendo en la escena gastronómica de México. Por eso, preparamos una guía de 48 horas para descubrir algunos de los mejores lugares para comer, tomar café y copa, y empaparte de la experiencia cultural de este bellos destino.
Si quieres saber que hacer en Cholula, no busques más.







Día 1
- Desayuna en Café & Tocino – San Pedro Cholula
Empieza el día con un desayuno reconfortante y abundante. Un lugar para llegar con hambre, pedir algo dulce o salado y cargar energía antes de comenzar a explorar Cholula.
- Visita la gran pirámide de Cholula – San Pedro Cholula
La Gran Pirámide de Cholula es una de las construcciones prehispánicas más importantes de México y tiene la base más grande del mundo. Su construcción comenzó siglos antes de nuestra era y el complejo fue creciendo durante generaciones. En la cima se encuentra el Santuario de la Virgen de los Remedios, construido durante la época colonial, creando una de las postales más icónicas de Cholula: una iglesia sobre una antigua pirámide, con el Popocatépetl como telón de fondo.
Tip: Puedes complementar la visita con el Museo de Sitio de Cholula, cuya entrada está incluida en el acceso a la zona arqueológica.
- Come en Hijos del Hambre – San Andrés Cholula
Este lugar es ideal para los amantes del BBQ y las carnes ahumadas. aquí encontraras porciones grandes ya sea individuales o para compartir. Su brisket y sándwiches con pan casero son imperdibles. Sin duda, una opción perfecta para disfrutar en grupo.
- Ve por un helado a Coyotitla – San Pedro Cholula
Una heladería y cafetería que trabaja con maíz e ingredientes mexicanos de la milpa, sus helados son de temporada. Es la parada perfecta después de visitar la pirámide para probar algo diferente a los sabores tradicionales de una heladería.
- Tómate una copita en Barra Pagana – San Andrés Cholula
Después de comer, toca bajar el ritmo. Siéntate en la barra, pide una copa de vino y deja que la tarde se convierta poco a poco en noche. Este wine bar, es uno de los mas populares. Aquí encontraras vinos naturales, charcutería y uno que otro destilado artesanal.
- Cena en Leudo – San Andrés Cholula
Cierra el primer día con una cena especial en una propuesta gastronómica de ahumados artesanales y charcutería. Sus sandwiches y brisket son de los imperdibles. Este lugar es perfecto para compartir ya que sus porciones son enormes.
EXTRA: para seguir la noche
- Casa Relámpago – San Pedro Cholula
Una mezcalería para cambiar la copa de vino por un buen mezcal y seguir explorando la vida nocturna de Cholula.





Día 2
- Desayuna en Spelta Café – San Andrés Cholula
Empieza el segundo día con café, panadería y un desayuno tranquilo. Es de esos lugares para comenzar la mañana sin prisas y tomarte el tiempo de disfrutar la primera comida del día.
- Visita el Museo internacional del Barroco – Angelópolis, Puebla
Un museo dedicado al arte y la cultura del periodo barroco, con una colección que abarca pintura, escultura, arquitectura y otras expresiones artísticas. Su edificio, diseñado por el arquitecto japonés Toyo Ito, es una experiencia en sí mismo: un espacio contemporáneo de líneas curvas y formas fluidas que contrasta con la riqueza histórica de las piezas que alberga.
Una parada ideal si quieres conocer otra faceta de Puebla más allá de su arquitectura colonial y sus museos del Centro Histórico.
Come en estas dos opciones
- Milli – San Pedro Cholula
Una cocina que pone al maíz en el centro de la mesa. Su propuesta explora ingredientes mexicanos y productos de la milpa desde una perspectiva contemporánea, convirtiéndolo en una de las paradas gastronómicas más interesantes de la ruta. - Mariscos en el Atracadero – San Pedro Cholula
Después de la visita cultural, regresa a Cholula para comer algo fresco: aguachiles, ceviches y mariscos para compartir. Una parada mucho más casual y ligera para continuar el recorrido gastronómico.
Si todavía tienes hambre…
- Cena en El Caravana
San Pedro Cholula
Ideal para taquear o comer algo rápido o cerrar el recorrido con un último antojo.
