El Mural de O’Gorman en Pátzcuaro: Rescate del Patrimonio Nacional
Pátzcuaro no solo se visita; se vive y se palpa. El pasado 17 de febrero tuve el privilegio de asistir a la presentación de la restauración del mural “Historia de Michoacán”, la emblemática obra de Juan O’Gorman ubicada en el Antiguo Templo de San Agustín, hoy convertido en la Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra. El escenario es un encuentro armonioso entre la historia y el arte: una nave agustina del siglo XVI transformada en un recinto donde conviven bellamente el arte, la cultura y el silencio necesario para la lectura, resguardado bajo la memoria de la heroína patzcuarense doña Gertrudis Bocanegra.
Esta intervención, la primera en ocho décadas, es el testimonio de una suma de voluntades ejemplar. Como miembro de la asociación Por Pátzcuaro A.C., me llena de satisfacción ver este proyecto materializado bajo la visión de nuestro presidente, Manuel Rodríguez Arriaga, cuyo compromiso ha sido el motor de esta iniciativa. A su lado, la labor de nuestra secretaria general, Patricia Ortiz Monasterio, ha sido fundamental; su sensibilidad y su entrega absoluta al proyecto fueron la clave para coordinar con éxito cada detalle de este gran esfuerzo.

El rescate, financiado por FEMSA, fue posible gracias a un trabajo conjunto con los tres órdenes de gobierno y el INBAL. El éxito actual es el fruto de años de labor ininterrumpida: desde 2017, la asociación inició la restauración del edificio, interviniendo más de cien filtraciones de agua que amenazaban la estructura. Fue necesaria una intervención profunda en el recinto, desde los pisos, que fueron restaurados con el financiamiento de Cinépolis, hasta la carpintería de los libreros, para que esta joya del patrimonio nacional recuperara finalmente todo su brillo. El resultado es asombroso: pareciera que el mural está recién pintado.
Sin embargo, para dimensionar el valor de esta obra, es necesario situarnos en el momento de su creación, cuando Pátzcuaro se consolidaba como un referente cultural ante el mundo. Durante la década de los 40, en plena Segunda Guerra Mundial, el turismo norteamericano dejó de viajar a Europa y puso la mirada en México. Fue en este contexto, impulsado por la llegada de la carretera panamericana, que se buscó fortalecer el atractivo de la región para este nuevo visitante.
Esta transformación fue posible gracias a la visión de Lázaro Cárdenas, quien impulsó una infraestructura sin precedentes para detonar el potencial de la zona. De esa estrategia nacieron obras como el Teatro Emperador Caltzontzin, diseñado por el arquitecto Carlos Leduc. Figuras como Diego Rivera, Frida Kahlo y el propio André Breton descubrieron aquí un entorno donde el rostro histórico de la ciudad y la vida cotidiana caminaban juntos, lo que permite que nuestra región conserve intacta su identidad.
Uno de los momentos que más disfrutamos de la tarde fue escuchar al Dr. Daniel Garza Usabiaga. Con una narrativa amena y fascinante, logró compartirnos su conocimiento de una forma tan sencilla que nos hizo viajar por la historia. Estar ahí, rodeados del aroma de los libros antiguos y la imponente presencia del mural de la “Historia de Michoacán” restaurado, convirtió el evento en una experiencia única.


Gracias a la magnífica cédula museográfica que ahora acompaña la obra, el visitante puede descifrar las cuatro etapas en las que O’Gorman dividió este mapa conceptual:
- Etapa 1: La creación de Michoacán. Aquí se ve plasmado el profundo interés de O’Gorman por la geología, mostrando la formación de los lagos y volcanes con un rigor que une el mito antiguo con la estructura real de la tierra.
- Etapa 2: La vida indígena antes de la Conquista. La vida de una sociedad poderosa e invicta; porque es importante destacar que el purépecha fue el único imperio que los mexicas no pudieron vencer. También se observa la minería temprana, el mercado y la presencia de un jaguar de una especie que ya no existe, pero que quedó inmortalizada en el mural y en los bordados locales.
- Etapa 3: Los conquistadores españoles. El drama de la llegada española frente a la dignidad de la princesa Eréndira, símbolo de la resistencia de los pueblos originarios.
- Etapa 4: Hechos históricos. La consolidación de nuestra identidad a través del humanismo de Vasco de Quiroga, el valor de doña Gertrudis Bocanegra, la visión de don José María Morelos y los ideales de la Revolución mexicana.
Algo que llama mucho la atención es cómo, desde entonces, O’Gorman ya le daba un papel central a la mujer michoacana. Es un dato muy valioso saber que hoy, tanto la princesa Eréndira como Gertrudis Bocanegra han sido reconocidas con esculturas en el Paseo de las Heroínas en la Ciudad de México, reafirmando su importancia en la historia del país.

Al terminar el evento, fuimos testigos de un instante casi mágico: conforme la luz de la tarde comenzaba a atenuarse, los colores del mural y la atmósfera de la gran nave agustina empezaron a transformarse. Esa luz cambiante le otorgaba al espacio un misticismo único, recordándonos que el arte, cuando se rescata con respeto, no solo se observa, sino que se vuelve a sentir.
Al visitar este recinto, la invitación es a no tener prisa. Tómate tu tiempo para descubrir esos secretos visuales que hacen única a esta obra, como el autorretrato del propio Juan O’Gorman junto a su esposa, Helen Fowler. Son estos detalles los que logran unir la historia con la realidad de su época.
La restauración de este mural representa un gran logro, pero es solo un paso más en un camino largo. Los invito a estar pendientes, pues seguiré escribiendo sobre los avances en la restauración del antiguo Templo de San Agustín; aún queda mucho por hacer para preservar la grandeza de nuestro patrimonio y, desde la asociación Por Pátzcuaro A.C., ya estamos trabajando en ello.

