La revolución de las bebidas sin alcohol
El concepto de lujo en la coctelería y la gastronomía está cambiando. Cada vez más consumidores buscan experiencias sensoriales sofisticadas sin necesidad de alcohol o con grados mínimos que permitan disfrutar del ritual de beber de manera más ligera y con menos consecuencias para el día siguiente. Hoy encontramos alternativas en casi todos los clásicos: desde vinos y cervezas hasta vermuts y sidras, cada categoría ha evolucionado para ofrecer versiones premium que conservan la complejidad aromática, el maridaje y la sofisticación de las bebidas tradicionales. Aquí un recorrido por 6 categorías que hoy redefinen el disfrute líquido sin alcohol (o con muy bajo contenido alcohólico):

Vinos sin alcohol
Marcas como Torres Natureo (España) y Oddbird (Suecia) producen blancos, tintos y espumosos premium que conservan la complejidad aromática de la uva. También destacan etiquetas naturales sin alcohol, como Zero Zero.
Cervezas sin alcohol y 0.0
Clásicos como Heineken 0.0, Corona Cero y Sol Cero ya son fáciles de encontrar en México. También llegan opciones más artesanales como Colima Cero, Mula de 5’s o Hoegaarden 0.0.
Destilados botánicos sin alcohol
Marcas como Runneght (México), Seedlip (UK) y Pentire (Cornualles) elaboran destilados herbales perfectos para coctelería de autor. Permiten crear gin-tonics o highballs sin graduación alcohólica.
Vermuts y aperitivos sin alcohol
Aperitivos como Lyre’s Apéritif Rosso o Gentian (disponibles en tiendas especializadas) evocan el ritual del vermut, con notas amargas, herbales y especiadas, pero sin alcohol.
Sidras sin alcohol y de baja graduación
La sidra, clásica de celebraciones, también se ha reinventado: Kopparberg y Somersby ofrecen versiones sin alcohol o de muy bajo grado, manteniendo frescura frutal y burbujeante.
Cervezas y vinos “low alcohol” (<7%)
Algunas bodegas boutique y cervecerías artesanales producen etiquetas con solo 1–7% de alcohol, pensadas para quienes buscan un punto medio entre el ritual del beber y el bienestar. Prueba Bornos Frizzante para comenzar en vinos, y Veraniega de Wendlandt en cervezas.
El abanico de opciones de bebidas sin alcohol o de baja graduación crece cada día, respondiendo a una tendencia global hacia el consumo ligero. Desde vinos desalcoholizados hasta vermuts, cada categoría está reimaginando el lujo líquido: placer, elegancia y sofisticación, sin excesos.
