1 cabeza de bok choy o napa
4 dientes de ajo medianos, picados groseramente
1/4 taza de ajonjolí
1 taza de jícama en juliana
Aceite de ajonjolí
2 cdas de vinagre de arroz
Sal al gusto
Lavar bien las hojas de bok choy y cortarlas en trozos de 2-3 cms, separando los trozos gruesos con tallo de los trozos que solo sean hojas. Colocar los tallos blancos en un tazón grande y agregar los ajos picados, un chorro generoso de aceite de ajonjolí y mezclar muy bien.
Calentar un wok a temp. media -alta y agregar los tallos. Cocinar moviendo ocasionalmente hasta que el ajo dore muy ligeramente. Reducir el fuego a medio-bajo y agregar otro chorrito de aceite de ajonjolí y las hojas de bok choy previamente separados. Cocinar por un par de minutos hasta que se vuelvan suaves y verde obscuro.
Transferir al tazón donde se va a servir y permitir que enfríe un poco. Agregar la jícama, 2 cdas de vinagre de arroz, sal al gusto y el ajonjolí. Mezclar bien y servir tibia.