
Preparar el relleno: en un tazón, mezclar el ricotta, ralladura, jugo de limón, ajo y sal y pimienta al gusto. Dejar de lado.
Cortar la masa en dos y reservar la mitad cubierta bajo un trapo. Con un rodillo, estirar la otra mitad en un rectángulo grande. Cortar este rectángulo a la mitad y estirar nuevamente una mitad, hasta obtener una lámina de no más de 2 mm (mientras más delgada mejor, para obtener ravioles finos). Colocoar esta lámina a un lado y repetir con la otra mitad del rectángulo.
Colocar 1/2 cda del relleno en un cuadrito de masa de 5x5 cms, dejando al menos 2 cms alrededor de cada cda de relleno. Repetir hasta cubrir todo el rectángulo en una cuadrícula de ravioles de 5x5 cms. Con un pincel o el dedo, humedecer con agua los bordes de pasta alrededor del relleno, cubrir con la otra lámina de pasta de manera que empaten ambas, y presionar firmemente alrededor de las "montañitas" de relleno para pegar bien cada raviol. Cortar usando un cortador de ravioles o un molde de galletas circular.
Repetir con la otra mitad de masa hasta terminar.
En abundante agua hirviendo con sal, hervir los ravioles por 5-9 minutos (dependerá del grosor de la pasta y la altura de tu ubicación) o hasta que queden al dente y drenar.
OJO: No olvidar reservar un poco del agua de la pasta para preparar la salsa.
Mientras los ravioles se cocinan, en un sartén grande y amplio a fuego medio, saltear los pistaches (sin grasa) hasta que comiencen a dorar. Agregar la mantequilla y dejar que también dore un poco. Reducir el fuego a bajo y agregar el jugo de limón y agua de la pasta, permitir que suelte un hervor y retirar del fuego. Servir sobre los ravioles inmediatamente.
0 porciones
ravioles